lunes, 10 de septiembre de 2007

ROSH HASHANA - ראש השנה 5768


La tradición coloca en el primero de Tishrei el comienzo del mundo. Este tema tiene un valor fundamentalmente moral; el del día en que el mundo fue creado, ha de ser, consecuentemente el día en que el mundo es juzgado.
De ahí el cariz particular que toma Rosh Hashaná.
Es fiesta, es alegría y regocijo, pero... con estremecimiento.
Alegría porque entramos a un nuevo año, estremecimiento, porque seremos juzgados por el año transcurrido. El año pasado, no está pasado. Está presente. Hay que presentar el Jeshbón Hanefesh, hay que hacer el “balance del alma”.


Los Días Austeros marcan un tiempo de examen de conciencia, tanto para el individuo como para la comunidad. Si Pésaj es la fiesta de la liberación nacional, Rosh Hashaná celebra al hombre libre: Aquél que se siente moralmente responsable no sólo por lo que hizo, sino también por lo que dejó de hacer... Y que no necesita de intermediarios para revisar su conducta, para el arrepentimiento y la corrección. De ahí el valor universal y humano de esta festividad.


¿Por qué creó Dios a un solo hombre, Adán? ¿Por qué no creó varios? Desde el punto de vista técnico, el de poblar la tierra, habría sido más “práctico” crear una multitud de hombres al mismo tiempo.
Por diversos motivos creó Dios a un solo hombre.
Para enseñar que quien mata a una persona es como si matara a toda la humanidad, porque “cada hombre es todos los hombres”
Para que haya paz entre la gente. Que no digan los unos: Nuestro padre es superior a vuestro padre, y en consecuencia nosotros somos más importantes. Todos descienden de un único padre; ello implica una fraternidad radical, biológica.
Para mostrar la grandeza de Dios. Cuando un ser humano acuña varias monedas todas son iguales entre si. Pero, Dios acuñó a todos los hombres con el cuño de Adán y sin embargo cada individuo es diferente del otro. Por eso puede decir cada hombre: Por mi fue creado el mundo. Y la idea de “creación” se aplica no sólo a Adán sino a todos los sujetos humanos de todos los tiempos.